Después de más de una década de retrasos, promesas incumplidas y problemas técnicos, el gobierno cubano anunció finalmente el inicio de la instalación de aerogeneradores en el parque eólico La Herradura Uno, ubicado en la provincia de Las Tunas.
La información fue divulgada por el medio oficialista Cubadebate, que presentó el proyecto como un avance estratégico dentro del programa nacional de energías renovables. Según el reporte, la instalación contará en esta primera etapa con 22 aerogeneradores capaces de producir hasta 34 megawatts (MW).
Sin embargo, el anuncio también deja en evidencia las enormes dificultades del país para desarrollar infraestructura energética incluso en proyectos considerados prioritarios. El propio reporte reconoce que el plan original contemplaba 34 aerogeneradores, cifra que todavía permanece lejos de concretarse tras más de diez años de espera.
La situación ocurre mientras Cuba atraviesa una de las peores crisis eléctricas de su historia reciente, marcada por apagones diarios, termoeléctricas envejecidas y una profunda escasez de combustible. En ese contexto, las autoridades han intentado presentar las energías renovables como una alternativa para aliviar el colapso energético nacional.
No obstante, numerosos proyectos similares anunciados durante la última década han avanzado lentamente o quedaron paralizados por falta de financiamiento, problemas logísticos y dependencia tecnológica extranjera.
Aunque el parque La Herradura Uno podría aportar capacidad adicional al sistema eléctrico cubano, los 34 MW previstos continúan siendo una cifra limitada frente al enorme déficit energético del país y la creciente demanda nacional.
La noticia también ha generado comentarios irónicos entre cubanos en redes sociales, donde muchos recuerdan que en Cuba incluso el viento parece avanzar más rápido que las obras estatales.


Comentarios
Publicar un comentario