La liberación de Thaksin Shinawatra vuelve a sacudir la política tailandesa


El ex primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra fue liberado este 11 de mayo tras cumplir ocho meses de prisión, en un acontecimiento que vuelve a colocar a una de las figuras más polémicas y decisivas de la política asiática en el centro de atención internacional. La noticia fue divulgada por Reuters y rápidamente provocó reacciones dentro y fuera de Tailandia.

El magnate y exgobernante de 76 años abandonó la prisión Klong Prem de Bangkok vestido de blanco y rodeado de simpatizantes identificados con el movimiento de las “camisas rojas”, base popular que durante años respaldó su proyecto político. Entre quienes acudieron a recibirlo se encontraba su hija Paetongtarn Shinawatra, quien recientemente también perdió el cargo de primera ministra tras una decisión judicial que debilitó aún más la influencia política de la familia.

Thaksin gobernó Tailandia entre 2001 y 2006 impulsando programas sociales masivos que lo hicieron extremadamente popular entre sectores rurales y pobres, aunque también acumuló fuertes acusaciones de corrupción, abuso de poder y autoritarismo. Su caída comenzó con el golpe militar de 2006 que lo expulsó del poder y abrió una de las etapas más polarizadas de la historia moderna tailandesa.

Durante más de quince años permaneció en autoexilio mientras continuaba influyendo indirectamente en la política del país mediante partidos aliados y familiares cercanos. En 2023 regresó inesperadamente a Tailandia y ese mismo día fue detenido para cumplir condenas relacionadas con corrupción y abuso de poder. Aunque inicialmente enfrentaba ocho años de cárcel, el rey redujo posteriormente la condena a un solo año.

El caso estuvo rodeado de polémica desde el inicio porque Thaksin pasó la mayor parte del tiempo internado en una zona hospitalaria alegando problemas de salud, situación que provocó acusaciones de privilegios políticos y trato especial. Finalmente las autoridades penitenciarias aprobaron su libertad condicional tomando en cuenta su edad, estado médico y buen comportamiento.

La liberación de Thaksin ocurre en un momento especialmente delicado para la política tailandesa después del debilitamiento electoral de su partido y del desgaste acumulado tras dos décadas de crisis institucionales, golpes militares y enfrentamientos entre sectores conservadores vinculados al ejército y movimientos populares leales al exmandatario. Aun así, su figura continúa teniendo enorme peso simbólico dentro de una Tailandia profundamente dividida desde hace años.

Compartir:  

Comentarios