El mercado informal de divisas en Cuba volvió a registrar una jornada histórica después de que el dólar estadounidense alcanzara un nuevo récord de venta situándose en 543 pesos cubanos, confirmando el acelerado deterioro de la moneda nacional y el agravamiento de la crisis económica que atraviesa el país.
La subida ocurre tras varias semanas consecutivas de incrementos casi diarios tanto del dólar como del euro dentro del mercado cambiario informal cubano. El euro, por su parte, ya ronda los 620 pesos cubanos mientras la Moneda Libremente Convertible continúa perdiendo valor frente a ambas divisas.
La escalada ha sido especialmente acelerada desde mediados de abril cuando el dólar se cotizaba alrededor de 522 pesos. Desde entonces la moneda estadounidense ha ido rompiendo récord tras récord hasta superar ampliamente los 540 pesos en apenas unas semanas.
El Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba advirtió esta semana que el peso cubano perdió más valor frente al dólar durante los primeros cuatro meses de 2026 que en todo el año 2025. Según el organismo, la depreciación interanual promedio del peso entre enero y abril alcanzó el 45 %, más del doble de la registrada el año anterior.
Especialistas señalan que detrás de la caída de la moneda cubana confluyen varios factores estructurales como la crisis energética, la reducción drástica del turismo, la escasez de divisas, la caída de la producción nacional y la emisión excesiva de dinero para cubrir el déficit fiscal del Estado. Todo ello ha provocado una pérdida casi total de confianza en el peso cubano como mecanismo de ahorro o intercambio.
El impacto sobre la población es cada vez más severo. La mayoría de los productos básicos, electrodomésticos, medicamentos y alimentos importados ya se comercializan de forma directa o indirecta tomando como referencia el valor del dólar en el mercado informal. Mientras tanto, los salarios estatales continúan prácticamente congelados frente a una inflación que no deja de crecer.
La situación ha provocado además un fenómeno de dolarización informal cada vez más visible dentro de la economía cubana, donde numerosas operaciones comerciales y servicios privados comienzan a fijar precios directamente en moneda extranjera ante el temor constante a nuevas devaluaciones del peso.
Economistas independientes advierten que, sin reformas profundas y sin una estabilización macroeconómica real, la presión sobre el mercado cambiario continuará aumentando en los próximos meses en un escenario marcado por apagones, escasez y creciente deterioro social.


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