
La Asamblea General de Naciones Unidas vivió este martes un tenso enfrentamiento entre Cuba y Estados Unidos durante el debate anual sobre el embargo. El embajador estadounidense Mike Waltz acusó al Gobierno cubano de utilizar las sanciones como explicación de la crisis económica mientras, según afirmó, integrantes de la élite gobernante disfrutan de bienes de lujo.
Durante su intervención, Waltz mostró imágenes de relojes Rolex, propiedades, yates y otros bienes atribuidos a dirigentes cubanos y sus familiares. También mencionó a GAESA y cuestionó que grandes recursos permanezcan bajo control militar mientras la población enfrenta apagones, escasez de alimentos, combustible y medicamentos.
La delegación cubana reaccionó golpeando las mesas e interrumpiendo al orador mediante cuestiones de orden. El canciller Bruno Rodríguez se levantó de su asiento, avanzó hacia el área del estrado y acusó públicamente a Waltz de mentir. El presidente de la Asamblea General tuvo que intervenir en repetidas ocasiones y recordó a la representación cubana que, según la Regla 71, una cuestión de orden no puede utilizarse para debatir el contenido del discurso. También pidió a los delegados mantener el respeto y el decoro propios de la institución.
Precisamente esa conducta ha terminado convirtiéndose en uno de los aspectos más comentados del incidente. En redes sociales, numerosos cubanos y críticos del Gobierno han comparado los golpes sobre las mesas, los gritos y las interrupciones con los llamados “actos de repudio” utilizados durante décadas dentro de Cuba contra opositores y disidentes. La comparación es una valoración política, pero las imágenes muestran un comportamiento poco habitual para una sesión diplomática de ese nivel y obligaron a la Presidencia de la Asamblea a intervenir varias veces para mantener el orden.
Rodríguez respondió posteriormente que Washington utiliza el embargo como instrumento de presión económica contra Cuba y acusó a Estados Unidos de intentar responsabilizar al Gobierno cubano por las consecuencias de las sanciones. Estados Unidos sostiene, por su parte, que la crisis de la isla responde también a la gestión económica, el control estatal y la falta de libertades políticas.
El enfrentamiento se produce durante el debate previo a una nueva votación de Naciones Unidas sobre la resolución que pide poner fin al embargo estadounidense. Más allá del resultado de esa votación, las imágenes del incidente han abierto otra discusión: hasta dónde pueden llegar la protesta y la confrontación política dentro de un escenario diplomático donde existen reglas expresas para mantener el orden y permitir que cada delegación ejerza su derecho a hablar.
Fuente: Reel compartido por la Embajada de Estados Unidos en Cuba
Fuentes informativas: Naciones Unidas, Associated Press, Reuters y material audiovisual difundido por las delegaciones de Estados Unidos y Cuba.
La Proa del Centro

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