Un cubano logra hacer funcionar su automóvil con carbón vegetal en medio de la crisis de combustible


La profunda crisis de combustible que atraviesa Cuba ha obligado a muchos ciudadanos a recurrir al ingenio para sobrevivir y uno de los casos que más impacto ha causado dentro y fuera de la isla es el de Juan Carlos Pino, un mecánico de 56 años residente en el poblado de Aguacate, Mayabeque, que logró adaptar un viejo Fiat Polski de 1980 para hacerlo funcionar utilizando carbón vegetal.

El sistema empleado por el cubano se basa en un gasógeno, una tecnología utilizada principalmente durante la Segunda Guerra Mundial cuando varios países europeos enfrentaban severa escasez de petróleo. El mecanismo convierte el carbón en un gas inflamable capaz de alimentar el motor del automóvil mediante un complejo sistema artesanal construido con piezas recicladas, depósitos metálicos y conductos improvisados.

Las imágenes del vehículo expulsando humo mientras circula por carreteras cubanas rápidamente se hicieron virales en redes sociales y posteriormente fueron difundidas por medios internacionales como Reuters, Univisión, Infobae y El País, convirtiéndose para muchos en un símbolo extremo del deterioro económico y energético que vive la isla.

Juan Carlos explicó que decidió desarrollar el invento debido a la imposibilidad de conseguir gasolina regularmente y al elevado precio que alcanza el combustible en el mercado informal. Según declaró a varios medios, el carbón vegetal representa actualmente una de las pocas alternativas viables para mantener movilidad en determinadas zonas rurales del país.

La noticia ha provocado una fuerte reacción entre cubanos dentro y fuera de la isla porque refleja hasta qué punto la crisis energética ha transformado la vida cotidiana. Durante los últimos meses Cuba ha sufrido apagones masivos, paralización parcial del transporte, escasez extrema de diésel y gasolina y largas filas frente a estaciones de servicio.

El mecánico aseguró además que pretende adaptar tractores agrícolas al mismo sistema para ayudar a pequeños productores rurales afectados por la falta de combustible, en un contexto donde muchos campesinos enfrentan enormes dificultades para transportar cosechas o mantener funcionando equipos básicos.

Mientras el gobierno cubano continúa buscando acuerdos internacionales para garantizar suministro de petróleo y generación eléctrica, historias como la de Juan Carlos Pino muestran cómo parte de la población intenta sobrevivir recurriendo a soluciones improvisadas y tecnologías prácticamente desaparecidas del mundo moderno.



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