La economía cubana podría estar entrando en una fase de “estanflación incontenible”, según alertó el economista cubano Pedro Monreal en un reciente análisis publicado en su plataforma digital. El especialista sostiene que el país enfrenta simultáneamente una fuerte caída de la actividad económica y un incremento sostenido de los precios, una combinación considerada especialmente destructiva para cualquier economía.
De acuerdo con Monreal, por primera vez en lo que va de 2026 el aumento acumulado de los precios al consumidor en Cuba —7,18%— supera el registrado durante igual período de 2025, cuando alcanzó 6,56%. Según el economista, esta aceleración inflacionaria coincide con un severo desplome del Producto Interno Bruto (PIB), lo que apuntaría hacia un escenario de estanflación cada vez más difícil de controlar.
La estanflación ocurre cuando una economía combina:
- inflación elevada,
- estancamiento económico,
- caída de la producción,
- y deterioro del empleo y del consumo.
En el caso cubano, Monreal advierte que el impacto podría ser particularmente devastador debido a la fragilidad estructural acumulada durante años.
Posible caída del PIB superior al 15%
El análisis señala que la economía cubana podría experimentar en 2026 una caída del PIB de al menos un 15%, una contracción que agravaría aún más:
- la escasez,
- los apagones,
- la pérdida de poder adquisitivo,
- y el deterioro de servicios básicos.
Según Monreal, el aumento sostenido de precios no solo profundizaría el empobrecimiento social, sino que además limitaría seriamente la capacidad del gobierno para aplicar políticas económicas efectivas.
El economista considera que la situación actual deja prácticamente sin relevancia real al denominado “Programa Económico Social del Gobierno 2026”, ampliamente promovido por las autoridades cubanas durante los últimos meses.
“Pudiera engavetarse sin consecuencia práctica alguna”, escribió Monreal al referirse al programa oficial.
Dudas sobre las estadísticas oficiales
Otro de los puntos centrales del análisis es la confiabilidad de las estadísticas oficiales cubanas sobre inflación. Monreal sostiene que numerosos economistas consideran que la medición estatal subestima el verdadero aumento de precios que enfrenta diariamente la población.
La percepción popular dentro de Cuba coincide con esas dudas:
- alimentos básicos continúan disparándose,
- el transporte mantiene costos cada vez más elevados,
- y la dolarización parcial de sectores económicos continúa expulsando a amplias capas de la población del acceso a bienes esenciales.
El especialista argumenta además que las políticas aplicadas hasta ahora por el gobierno —basadas principalmente en restricción del gasto, reducción del consumo y contracción presupuestaria— ya muestran claros límites en un contexto marcado por:
- severa escasez energética,
- falta de divisas,
- y caída de la capacidad productiva nacional.
¿La solución pasa por negociar con Estados Unidos?
Uno de los planteamientos más sensibles del análisis es la afirmación de que una estabilización macroeconómica real en Cuba resulta inviable sin un rediseño profundo de la inserción internacional del país, algo que inevitablemente pasaría por algún tipo de negociación con Estados Unidos.
Según Monreal, las condiciones geopolíticas actuales han obligado a operar a un modelo económico “agotado” dentro de una crisis estructural prolongada. Por ello, considera que la solución ya no depende únicamente de decisiones de política económica interna, sino de un escenario de negociación política internacional mucho más amplio.
La reflexión llega en un momento especialmente delicado para Cuba:
- apagones prolongados,
- deterioro del transporte,
- escasez de combustible,
- caída del turismo,
- inflación creciente,
- y aumento del descontento social.
Diversos analistas consideran que el país atraviesa una de las peores crisis económicas desde el Período Especial de los años noventa.
Fuente citada
El análisis completo fue publicado por el economista Pedro Monreal en su plataforma


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